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Los habitantes de un barrio de Bristol (Reino Unido) han tomado una medida extrema, y han colocado, en las ramas de los árboles, púas de metal para evitar que los pájaros se posen y ensucien, entre otras cosas, sus coches.

Este hecho ha sido denunciado por una vecina de Bristol, Jennifer Garret, quién, en declaraciones a 'The Guardian', ha confesado que, aunque los residentes podrían estar en su derecho ya que los árboles crecen en una zona privada, colocar estas púas le parece una medida exagerada.

El rotativo se puso en contacto con otra vecina del barrio, que pidió permanecer en el anonimato, y explicó la razón de este afilado repelente para aves: “Son únicamente para proteger los coches. Hay un gran problema con los excrementos de los pájaros por aquí. Realmente pueden dañar los vehículos y por alguna razón las aves parecen congregarse en esta área”, señaló. “Intentamos otros métodos para asustar a los pájaros. Creo que teníamos un ave rapaz de madera en las ramas, pero eso no pareció hacer nada”, comentó.

Otros vecinos también han expresado su indignación. Según un concejal, el tema se abordará en el consejo municipal.