Compartir

La aparición de asma en jóvenes y niños tiene relación con el consumo de bebidas azucaradas durante el periodo de embarazos. Un estudio de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard afirma que las mujeres que ingirieron un promedio de dos bebidas azucaradas al día tenían más de 60 por ciento más probabilidades de tener niños diagnosticados con asma que aquellas que no bebieron ninguna.

La doctora Emily Oken, profesora de nutrición y encargada del estudio, ha afirmado que “demasiado azúcar en la dieta puede conducir a un exceso de peso, que es un factor de riesgo para el asma.

“Una de las teorías es que si tienes una predisposición a la enfermedad alérgica y tienes un golpe adicional que te hace estar más predispuesto a contraer inflamación, eso aumentará aún más tu riesgo”, afirma la doctora añadiendo que “esto puede darnos algunas pistas sobre cómo comienza la programación de la vida temprana del asma en el útero, y cómo podemos intervenir más directamente para dar a los niños un comienzo saludable”.

El estudio analizó más de mil parejas madre-hijo y les sometió a preguntas relacionadas con la cantidad de bebidas que ingerían, incluyendo en la categoría de azucaradas los zumos. Analizadas las respuestas, se concluyó que, además, los niños que consumían bebidas endulzadas con jarabe de maíz y alto contenido de fructosa también tenían un mayor riesgo de padecer la enfermedad.

Como conclusión, los investigadores notificaron que este estudio no puede probar una relación directa de causa y efecto.