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La próxima vez que te cortes o te hagas una herida leve, recuerda este sencillo truco. 

Las tiritas sirven para contener pequeñas hemorragias y proteger los cortes de posibles infecciones, pero si su pega se desprende de la piel, cosa muy habitual, no servirán absolutamente para nada.

Al parecer, resulta que hemos estado poniéndonos mal estos apósitos durante toda la vida.

Con este consejo aprenderás cómo se debe colocar una tirita y conseguir óptimos resultados. En el vídeo se recomienda cortar los extremos de la tirita por la mitad, antes de quitar las tiras de plástico que protegen el adhesivo.

De esta manera, la tirita no se caerá nunca.

¡Pruébalo y no te cortes!