Compartir

Kelly Fidoe-White es una joven británica que sufre trimetilaminuria, una enfermedad que le hace oler a pescado. Desde muy pequeña se percató de que algo no andaba bien con respecto a su olor corporal, según informa Mirror

Antes de acudir al médico, Kelly, de 36 años, pasaba mucho tiempo dándose duchas con agua caliente y se exfoliaba tanto la piel que se quedaba completamente roja. De hecho, su madre cuenta que la acosaban en el instituto y durante su infancia solía decir que había traído bocadillos de pescado para almorzar, pero sus compañeros le decían que era ella la que olía a pescado. 

Cuando decidió acudir a un profesional, nadie le diagnosticaba la patología, por lo que tuvo que investigar por Internet y descubrió que darse tantas duchas empeoraba el problema. 

Ahora esta joven utiliza un gel que nutre su piel y toma una medicación que ayuda a metabolizar la enzima que su cuerpo no descompone, provocándole ese olor corporal.

Aun así, el olor sigue persistiendo por lo que lleva a cabo su trabajo de radiógrafa en el turno de noche para coincidir con la menor cantidad de gente posible. 

En el tema amoroso tampoco ha sido fácil, pero cuenta que hace 16 años conoció a través de Internet a Michael, de 45 años, quien le hace la vida más llevadera. Michael confiesa que algunas veces ese olor le afecta, pero nunca le ha dicho nada. 

Kelly, que describe su propio olor como “pescado y cebolla”, explica que “esta enfermedad afecta a entre 300 y 600 personas alrededor del mundo, no es muy conocida”.