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Karen Klein, una mujer de 47 años, ha sobrevivido tras 30 horas caminando y bebiendo su propia orina después de que su coche quedara atrapado en la nieve. 

En el vehículo viajaban también su marido y su hijo de 10 años. La familia se dirigía hacia Las Vegas cuando el GPS del coche los mandó por un camino que no era, el cual estaba cubierto de nieve. Cuando quisieron dar la vuelta, el coche quedó atrapado. 

Klein, profesora de biología y triatleta, salió en busca de ayuda, provista de agua y algunos alimentos. Pero, con el paso de las horas, las recursos se agotaron, por lo que la mujer tuvo que beberse su propia orina y alimentarse de ramitas de los árboles. 

Treinta horas después, la familia fue localizada y rescatada. Tanto el padre como el hijo tuvieron que ser ingresados por hipotermia. Por su parte, Karen sufrió lesiones graves en las manos a causa del frío.