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El nadador australiano Mark Horton estará eternamente agradecido con un fan que le salvó la vida. El campeón olímpico en Río de Janeiro de los 400 libre tuvo que pasar por el quirófano para extirparse un lunar que tenía junto a la clavícula. 

Todo esto fue gracias a un fan que, tras seguirle en varias competiciones por televisión, se percató de que el lunar en cuestión había cambiado de tamaño.

Este seguidor avisó a través de un correo electrónico al equipo médico Australiano y el deportista, para agradecérselo, publicó una foto en su cuenta de Instagram en la que aparece con una gasa cubriendo la zona en la que estaba el lunar.

“Gracias a la persona que envió un correo a mi equipo médico y me recomendó que fuese a revisar mi lunar. Buena llamada, muy buena llamada”, agradecía Horton.