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Hace una semana que comenzó una campaña de 'crowfunding' para que un anciano de 89 años deje de vender helados en las calles de Chicago. Fidencio Sánchez lleva toda su vida haciendo esta labor y muchos ciudadanos consideran que ya es hora de que disfrute de su jubilación.

A través de la página GoFundMe ya se han recaudado casi 120.000 euros. “Mi meta era 2.667 euros y en 54 minutos, para ser exactos, llegamos”, explicó Joel Cervantes Macias, quien puso en marcha la campaña. “Me rompió el corazón ver a este hombre que debería estar disfrutando de la jubilación trabajando a esta edad”, añade.

A pesar de esta ayuda y de agradecerlo, Fidencio se niega a abandonar su carrito de helados y continúa trabajando. Ya lo hizo durante un tiempo, unos meses en los que disfrutó de su jubilación, pero volvió a trabajar cuando su hija murió. “Su mujer también vendía helados para ayudar a pagar las facturas, pero ésta enfermó y no pudo trabajar más”, explica.