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Dino Carter pidió a su mejor amigo, Martyn Galvin, que fuera su padrino el día de su boda. Pero no solo eso, también iba a ser la persona encargada de organizar la despedida de soltero para 16 personas en Praga.

Durante el tiempo de preparación, Galvin confesó a sus amigos que tenía cáncer. Para ellos fue un golpe muy duro, por lo que no dudaron en costearle el viaje y pagar sus tratamientos, pero cuando llegó el día del viaje, todos se dieron cuenta de que habían sido estafados. 

Los amigos llegaron al aeropuerto muy ilusionados y allí se dieron cuenta de que los billetes de avión eran falsos. Rápidamente, llamaron a la casa del joven y la madre les aseguró que su hijo no tenía ninguna enfermedad.

Ante esto, el novio no dudó en denunciarlo y ahora la justicia británica lo ha condenado a 20 meses de prisión por estafa y a pagar más de 9.000 euros. Resulta que el joven se había gastado el dinero del viaje en apuestas.

Una vez superada la traición, Carter eligió otro padrino y la boda se celebró.