Compartir

La prensa peruana se ha hecho eco de una historia de difícil veracidad. Pinpon, un enorme conejo que residía junto a una humilde familia en el barrio de San Bartolomé, en la provincia de Huaura, ha sido pillado in fraganti cuando accedía a una casa abandonada cercana a la suya… ¡para consumir marihuana!

“Mi conejo se iba al otro lado de mi casa, al rato volvía, sí, pero lo hacía más juguetón, reconocía su dueño a los medios locales. Después de un tiempo sospechando de las salidas habituales de su mascota, su dueña empezó a perseguirle la pista: “Le seguí y le vi comiendo en una vivienda sin gente que tenía una extraña hierba verde”, confesaba.

Después de comentar en el vecindario la situación, un amigo cercano a la familia de Pinpon decidió acceder a la casa para intentar averiguar el tipo de planta a la que se había enganchado el conejo. Cuando entró, rápidamente se dio cuenta de que lo que le hacía ir y volver constantemente era MARIHUANA. Sí, se había enganchado a ella.

La Policía llegó hasta el lugar donde estaba la droga, la cual retiró y empezó a realizar una exhaustiva investigación del caso. ¿Lo sorprendente? Que el conejo se escapó de casa cuando se llevaron el cannabis de donde él lo viene consumiendo. ¡De chiste!