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Vueling ha trastocado la vida a miles de ciudadanos que no han podido llegar a sus destinos por el caos interno que vive la compañía. Pero si hay un ciudadano que debe de estar indignado con Vueling, ése es el saltador de pértiga catalán Didac Salas, quien este domingo tenía una prueba definitiva para acceder a los JJOO de Rio de Janeiro, pero tuvo que realizar el salto con otra pértiga porque en la compañía le perdieron las suyas en el aeropuerto de Amsterdam.

El atleta pudo competir con la pértiga de un compañero, pero de nada le sirvió, ya que se quedó a 10 centímetros de la marca mínima para poder ir a competir, es decir, de los 5,70 metros, según recoge la Cadena Ser. 

Desde luego, no es lo mismo competir con tu pértiga, que es a la que estás acostumbrado, que con la de otro, por mucho que se parezcan. Sin embargo, Didac, muy majete él, no ha querido poner excusas y ha exculpado a la compañía de su no clasificación para ir a Rio. Desde Vueling, no obstante, no se han puesto tampoco en contacto con él.