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Rosie Mercado es una modelo de tallas grandes que un buen día decidió replantearse si su peso era saludable. Al montar en un avión, a la joven le pidieron que comprara dos asientos, ya que sus caderas no entraban en uno. Según el diario 'The Mirror', algunas personas reprendieron a los operadores, mientras que otros se echaron a reír. Ella se limitó a llorar.

Fue entonces cuando decidió ponerse manos a la obra para perder peso. Mediante una estricta rutina basada en dieta y ejercicio diario, Rosie perdió 44 kilos. También se sometió a una operación para que le introdujeran un balón gástrico que le ayudó a perder el peso deseado. 

Tras esto, tuvo que retirarse 9 kilos de exceso de piel que le sobraba. Para ella, este esfuerzo ha merecido la pena y se ha convertido en una popular instagramer.