jueves, 24 septiembre 2020 2:02

Curiosidades del Metro de Madrid que te dejarán boquiabierto

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La relación con el Metro de Madrid siempre va a ser de amor-odio. En hora punta lo aborrecemos, quer

La relación con el Metro de Madrid siempre va a ser de amor-odio. En hora punta lo aborrecemos, queremos salir de allí, pero en realidad nos encanta que nos lleve a todos los lugares de la capital en poco tiempo. Los usuarios que lo cogen cada día quizá no hayan reparado en algunas cosas muy curiosas e interesantes que esconde la línea subterránea de la capital. Ya te contamos las leyendas urbanas que corren por sus vagones y que te ponen los pelos de punta, y ahora esto te dejará boquiabierto. La próxima vez que viajes en él, lo mirarás con otros ojos. Orígenes del Metro de MadridPara comprender un poco más el Metro de Madrid hay que remontarse a sus inicios. Comenzó a construirse en el año 1916 y, tres años después, Alfonso XIII lo inauguraba con el primer tramo hecho entre Sol y Cuatro Caminos, la línea 1, en el que se tardaba de un punto a otro un total de 10 minutos y costaba 75 céntimos. Al entonces Rey de España tuvieron que pintarle los ojos en la foto oficial de aquel día porque salió con ellos cerrados.Las primeras paradas que recorrió el Metro de Madrid fueron Cuatro Caminos, Ríos Rosas, Martínez Campos (Iglesia), Chamberí, Glorieta de Bilbao, Hospicio (Tribunal), Red de San Luis (Gran Vía) y Puerta del Sol.Actualmente ocupa el octavo lugar en cuanto a ser la línea más extensa del mundo, solamente superada por Nueva York, Londres Tokio, Shangái, París y Moscú, y la segunda más grande de Europa. Además, el nombre no fue escogido al azahar, sino que viene de acortar el suyo original, Ferrocarril Metropolitano de Madrid. Al ser tan largo, finalmente se quedó en Metro.

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