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La historia de Jill Price es tan increíble que seguro que jamás la olvidarás. Algo que le gustaría a ella, ya que es su principal problema, que no puede dejar pasar nada, todo lo que ocurre en su vida es recordado al detalle y eso no le permite “pasar página”

Un artículo publicado por América Valenzuela en el diario El Mundo recoge cómo es la vida de esta mujer. Desde los ocho años retiene cada momento de su vida, pero su primer recuerdo se remonta a los dos años, cuando se sobresaltó por los ladridos del perro de su tío mientras estaba en su cuna.

Esta mujer americana padece un trastorno llamado hipertimesia. Este consiste en que su mente no selecciona y descarta de entre todas sus vivencias, sino que mantiene intacta tanto los recuerdos buenos, como los de dolor, ofensa, ridículo y decepción. 

A sus 51 años, Jill vive angustiada por no poder olvida nada. Para ella, cualquier recuerdo tiene la misma prioridad, desde lo que ha comido cada día, hasta un primer beso o el clima de la jornada. Todo esto la llevó a sumirse en una depresión durante años.

Parece que con esta memoria tan prodigiosa le tendría que resultar más fácil ponerse a estudiar, memorizar y destacar en el colegio, pero no fue así. “Tengo que estudiar duro. No soy un genio”, cuenta Price, quien suspendía geometría y le costaba memorizar historia y ciencias, tal y como recoge dicho medio. 

Su trastorno se ha convertido en un gran misterio para la ciencia.