Compartir

Muere un hombre después de intentar hacerse un selfie con una morsa. Todo ocurrió en el zoo de la ciudad china de Weihai. Un empresario se tomó unas cuantas fotos con la morsa hasta el momento en el que el animal lo arrastró hasta la piscina y lo ahogó hasta que lo mató. El empleado del zoológico que se encargaba de cuidar a la morsa quiso ayudar a la víctima pero falló en el intento de rescate, hasta el punto en el que él también fue ahogado. 

Gente del zoo dice que la morsa solo quería jugar y en ningún momento tuvo ninguna intención de agredir a nadie. La familia del empresario que murió, pidió una indemnización debido a que consideran que no estaban puestas las medidas de seguridad suficientes. Ante la petición de los parientes, el zoo consideró que eran ellos los culpables de la muerte y ofrecieron la cantidad de $137,214 (unos 123.000 euros) a la familia. 

“Quién hubiera pensado que a las 3:00 en punto él me estaba enviando un vídeo, hablando y riendo, y que unos pocos minutos después se estaba ahogando en el agua”, comentaba un amigo suyo. Al parecer, el empresario envió varias fotos y vídeos por WhatsApp a sus amigos dándose abrazos con la morsa. Sus amigos afirman que estaba muy emocionado ante la situación de poder estar con una morsa.

En las redes sociales chinas se comentó mucho el tema. Muchos usuarios defendían al animal mostrando fotografías de otra gente con morsas, y en ninguna de ellas el humano había sufrido ningún daño. Los usuarios alzaron la voz por Internet en contra de la criminalización del animal.