lunes, 21 septiembre 2020 12:39

Una niña adoptada descubre que la gimnasta que siempre ha admirado es su hermana

Desde luego, la historia Jennifer Bricker es tan dura como asombrosa. La joven nació sin piernas, por lo que sus padres decidieron darla en adopción porque no podían afrontar su minusvalía.

A medida que fue creciendo, la pequeña se dio cuenta de que el mayor sueño de su vida era convertirse en gimnasta. A pesar de que alcanzar su meta no iba a ser fácil, sus padres adoptivos le transmitieron el mensaje más importante de su vida: “Nunca digas no puedo”.

La joven Jen ha logrado demostrar que tiene un enorme talento para la gimnasia, que ha logrado perfeccionar gracias a su enorme trabajo, y también se ha superado gracias a la admiración que siente por la deportista profesional Dominique Moceanu.

Lo que Jennifer Bricker jamás habría podido imaginar es que esta admiración no es lo único que le une a ella, sino que en realidad eran hermanas. Cuando de adolescente Jennifer se empezó a interesar por su familia biológica, su madre le dijo: “No vas a creer esto, pero tu apellido biológico es Moceanu”.

“Tan pronto como esas palabras salieron de su boca, supe lo que eso significaba: mi ídolo de infancia era mi hermana”, ha asegurado Jen en Daily News.

Entonces, decidió escribir una carta a Dominique en la que le explicaba la situación, y la respuesta de esta fue de lo más sorprendente, puesto que le dio la noticia de que pronto iba a ser tía. Poco después pudo conocerla y también a Christine, una hermana menor que ella.