Compartir

Airbnb se ha puesto muy de moda a la hora de alquilar viviendas, y gracias a ella se puede encontrar alojamiento hasta en 192 países del mundo. Está claro que las 'apps' de este tipo y en general las nuevas tecnologías nos pueden facilitar mucho la vida. Sin embargo, nada te garantiza que no vayas a vivir una experiencia tan desagradable como la que le ha ocurrido a la protagonista de esta historia.

Kristina Knapic, que reside en Ventura (Estados Unidos), alquiló su casa a través de Airbnb, y al regresar a ella descubrió que durante su ausencia la habían utilizado para grabar una película para adultos.

Quien le alquiló la casa era Michael Lucas, actor y productor de porno gay de 43 años, cuyo nombre real es Andrei Treivas. En ningún momento le solicitó el permiso necesario para hacer una filmación a la propietaria, y tampoco notificó su intención a la app.

¿Qué cómo se dio cuenta la propietaria de que su casa había sido utilizada con estos fines sin su permiso? Porque al entrar en ella descubrió lubricantes y otros objetos sexuales esparcidos por la mesa, esteroides guardados en la nevera, y un kit de enemas en el cuarto de baño.

El suceso ocurrió en noviembre de 2015, pero ahora el caso está en manos de los tribunales. John Thyne, uno de los abogados de la afectada ha asegurado que Lucas “continúa alquilando casas para este propósito y, a menos que se le haga pagar por hacerlo, continuará haciéndolo”.

Además, ha explicado que tras lo sucedido su clienta se sintió “violada”.