Compartir

Como suele ocurrir con muchas personas mayores que no se fían de los bancos (y no nos extraña), un ciudadano chino decidió guardar celosamente en una bolsa de plástico unos 3.000 dólares (los ahorros de toda su vida) para ocultarla en un agujero del suelo de su vivienda bajo la cama.

La desagradable sorpresa la encontró cuando necesitó echar mano del dinero y se encontró con que las termitas se habían comido prácticamente todos los billetes.

El protagonista de la historia, Qi Shengli, es un granjero chino de la ciudad de Goujiao. Según ha contado a la prensa local, es posible que los depositara allí hace alrededor de dos años. El hombre apenas logró recuperar unos pocos billetes intactos del total, aproximadamente 600 yuanes.

Pero como en este mundo hay gente para todo, un artista le ofreció recuperar parte de su dinero pagando el dinero roído por los insectos
para hacer una obra de arte.

En cualquier caso, y sea como sea que acabe esta historia, seguramente que la próxima vez recapacitará acerca de si debería
tenerlos mejor guardaditos en una cuenta del banco.