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Entre los grandes riesgos que nos acechan desde el espacio el más destacado sin duda es el impacto de un gran asteroide en nuestro planeta. Así los advierten numerosos expertos, y es de hecho una de las hipótesis que se plantean para explicar grandes sucesos como cambios climáticos o, incluso, la extinción de los dinosaurios.

El pasado 18 de diciembre de la agencia espacial estadounidense, la NASA, tras recibir varios avisos desde Georgia revisó sus grabaciones y encontró registrado el paso de este gran meteoro en llamas que rozó la Tierra. De acuerdo con las estimaciones se aproximaba a nuestro planeta a unos 47.000 kilómetros por hora, y se desintegró a apenas 27 kilómetros. Es el momento en el que la imagen se puede ver la bola de fuego desaparecer.

La NASA ha anunciado que llevará a cabo un análisis más minucioso de lo sucedido.