viernes, 7 agosto 2020 23:38

8 motivos por los que los madrileños caen mal

En muchas de las naciones del mundo los habitantes de su capital se creen los únicos ciudadanos del

En muchas de las naciones del mundo los habitantes de su capital se creen los únicos ciudadanos del país. Corrompidos por la idea de ser mejores que los habitantes de los alrededores, se pasean de forma altiva por la vida con la cabeza alta mientras desprenden un aire de superioridad inexistente. En España también existe esta especie de individuos concentrados en la capital: Los madrileños, que no pierden oportunidad de mostrar que pertenecen a la ciudad del oso y el Madroño, obviando muchos de ellos que sus padres son de provincias o que tienen más acento que un chino hablando gallego. Para descubrir y diseccionar las razones por la que los madrileños caen mal, desde Qué.es las enumeramos en la siguiente lista.Se creen el ombligo del mundoEspaña tiene 46 millones de habitantes y 19 comunidades autónomas contando las dos ciudades autónomas, pero para los madrileños sólo existen ellos. Y es que sólo hace falta fijarse en cualquier informativo nacional para observar como la inmensa mayoría de noticias de ámbito local van sobre lo que sucede en sus calles. Este egocentrismo informativo es sólo un fiel reflejo de los pensamientos que tienen la mayoría de los madrileños, que primero piensas en ellos y después en ellos, para después acabar pensando en ellos.Esta mentalidad fruto también de la estructura centralizada de España en el que las infraestructuras de los poderes están situadas en la capital, ha conseguido que siempre cuando se compare cualquier cosa en presencia de un madrileño, éste hinche el pecho, levante la cabeza y diga: “Lo mío, mejor”.

Se piensan que tienen el mejor acentoNo sólo piensan que las mejores cosas de España están en la cap


Se piensan que tienen el mejor acentoNo sólo piensan que las mejores cosas de España están en la capital, sino que también son los mejores utilizando el idioma común. Y es que se creen los máximos representantes del castellano y se atreven a dar lecciones magistrales a los demás, incluso defienden que no tienen ningún acento perceptible al oído humano cuando se les caza igual de rápido que a un vasco o catalán.  Su famoso “es que” es el buque insignia de una serie de detalles fonético que alteran las palabras y que incorporan otras como su desgastado “mazo”. No es que se esté en contra de las diferencias fonéticas, pero por Dios, que no vayan de eruditos del lenguaje cuando el sonido de la G está presente en la mitad de las palabras de su vocabulario.

Invaden las playas españolasQue en Madrid no hay playa se sabe hasta en Marte gracias al éxito ochen


Invaden las playas españolasQue en Madrid no hay playa se sabe hasta en Marte gracias al éxito ochentero de 'The refrescos', pero quién de verdad es consciente de ello son los habitantes de cualquiera ciudad, pueblo o aldea de la costa española. Y es que al llegar los meses de verano una horda de madrileños deslumbra (y no en el buen sentido de la palabra) con sus bañadores extremadamente cortos de colores fluorescentes a cualquier persona que se atreva solo a girarse a ellos. Si tu retina todavía resiste a su combinación de colores y no has tenido que acudir a un hospital, prepárate para escuchar hasta la saciedad en chiringuitos y bares frases como “bocata de calamares”, ¿Y mi tapa? o “Hace mazo calor”. Caso aparte es lo que ocurre en el levante español, especialmente en Gandía, epicentro del clan juvenil madrileño, el cual la invade por completo hasta convertirla en un municipio más como Leganés o Alcorcón.

Alardean de que tienen la mejor calidad de vida Los madrileños desde hace décadas alardean de que la


Alardean de que tienen la mejor calidad de vida Los madrileños desde hace décadas alardean de que la mejor ciudad donde vivir es la capital de España. No hay idea que puede sustituir este pensamiento y es que a pesar de que se haya restringido el tráfico de automóviles por los altos niveles de contaminación, ellos siguen manteniendo que cómo Madrid no hay nada. Escudados en las ofertas culturales, educativas y de ocio que están a su alcance, piensan que la capital es la cuna de la civilización y que fuera de sus fronteras todavía se aprende en pinturas rupestres. Da igual que escuchen la tranquilidad del Mar Mediterráneo o la serenidad que aporta las lluvias y los bosques del cantábrico. Para ellos, no existe más placer que correr mientras tragan el humo de los tubos de escape o consiguen la prenda más exclusiva de una lujosa y costosa tienda internacional.

No entienden de fútbol, sólo del Real MadridSi algo está claro es que para los madrileños no existe


No entienden de fútbol, sólo del Real MadridSi algo está claro es que para los madrileños no existe el fútbol, sólo el Real Madrid. Y es que los colores de su equipo de fútbol están por encima de cualquier mérito deportivo. Si vas a debatir de cuestiones futbolistas con un madrileño ármate de paciencia, respira hondo y prepárate para escuchar un par de veces la frase de “Sí, pero nosotros tenemos 10 copas del mundo”. Unas palabras utilizadas por cualquier seguidor blanco cuando se queda sin argumentos para debatir. Caso aparte son los forofos del Atlético de Madrid, cuya historia deportiva es más agridulce que la de sus vecinos, por lo que han aprendido de las derrotas a no ser tan prepotentes. Con ellos sí que se puede conversar sobre el deporte rey, aunque siempre que no se critique a su Dios, Diego Pablo Simeone. Sí eso ocurre, prepárate para recibir el menosprecio de sus palabras.

Son chulos y prepotentesUno de los rasgos más característicos de los madrileños y a la vez uno de lo


Son chulos y prepotentesUno de los rasgos más característicos de los madrileños y a la vez uno de los motivos por los que más se les odia es su carácter marcadamente prepotente y altivo. Unos rasgos que incluso se puede apreciar en su fiesta más castiza, dónde dentro de sus bailes típicos, el chotis, el hombre se mueven con un estilo altanero y soberbio. Y es que ambos adjetivos se asocian a la naturaleza del madrileño, al cual le da igual el tema del que se esté hablando, ya que siempre tiene algo que comentar. Además, cabe destacar que en cualquier discusión, ellos deben tener la última palabra con el objetivo de sentirse vencedores de la disputa.

Presumen de tener la mejor aguaVayas a dónde vayas si vas con un madrileño sacara pecho de la pureza


Presumen de tener la mejor aguaVayas a dónde vayas si vas con un madrileño sacara pecho de la pureza del agua de la capital. Y es que no pueden viajar sin decir que tienen la mejor agua de toda España. Sea cierto o no, lo que es verdad es que junto a esta apreciación, también colaran otras cosas que creen que son las mejores del país. Así son los madrileños, chulos por naturaleza, aunque esto no implica que sean odiados y es que en las diferencias culturales reside una parte importante de la riqueza de España.

De Madrid al cieloLos madrileños ni se comparan con el resto de ciudades de España, ya que se creen


De Madrid al cieloLos madrileños ni se comparan con el resto de ciudades de España, ya que se creen que se encuentran en un nivel superior. Y es que ponen sus miras en el extranjero comparándose con ciudades como París, Tokio o Nueva York. Un error ya que en el resto del país hay mil actividades que no se pueden desarrollar en la capital y que aportan un sinfín de oportunidades para enriquecer la vida de los ciudadanos. Algo que los madrileños por su egocentrismo desconocen y no pueden disfrutarlo, y es que tienen que abrir la mente para descubrir lugares y experiencias cercanas que no están en tierras lejanas, sino a pocos kilómetros.

Artículos similares