Compartir

Las estatuas humanas presentes en las calles más transitadas de ciudades como Nueva York, Madrid o París parecen un blanco fácil para los amigos de lo ajeno. Intentando pasar desapercibidos entre el resto de turistas, les roban unas monedas simulando que quieren premiar su dedicación agachándose hacia el cesto. Así lo intentó un joven en Times Square, cuando recibió una fuerte patada en la cara.

Como se observa en el vídeo, la estatua humana se percata de las intenciones del individuo y no se lo piensa dos veces a la hora de castigar su comportamiento y abortar su objetivo. Así, la próxima vez quizás valore más su rostro que unas simples monedas.