Compartir

Cornelio Jones ha vivido una experiencia con una guardería que le hará desconfiar toda la vida de con quién deja a su hija. Este padre de familia tenía que recoger a su pequeña, como cada día, en el lugar en el que venía haciéndolo durante los últimos meses.

Sin embargo, la pasada semana ocurrió algo inesperado. Cuando llegó a la guardería, estaba completamente. “¿Y mi hija? ¿Dónde diablos está?”, se preguntaba Jones. No, su hija no había sido secuestrada. La pequeña de un año se había quedado sola durante varias horas en el local, totalmente a oscuras y sin calefacción ni agua corriente.

El padre decidió llamar a la Policía, momento en el que justo escuchó “las lágrimas de su hija dentro de la guardería”. Los bomberos tuvieron que ayudar en el auxilio de la niña, ya que ira imposible acceder al interior.

La menor se encontraba, afortunadamente, bien y desde la Dirección de la Guardería han pedido disculpas por lo ocurrido, asegurando que “confundieron a su hija con una muñeca”. ¡Menudo error!