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La terrible historia de una joven en silla de ruedas por una pastilla de éxtasis

Que el consumo de drogas es nocivo para la salud es conocido por gran parte de la sociedad. Sin embargo, a los más jóvenes se les escapan detalles que pueden cambiarles la vida. El entorno puede provocar que muchos, por miedo a quedarse aislados, caigan en ese 'mundillo', del cual es muy difícil salir.

Eso es lo que le ocurrió a Amy Thomson, una adolescente escocesa que llevaba una vida normal y corriente. Un día, en una fiesta en una discoteca le metieron “una pastilla de éxtasis” en su bebida. Ella no se enteró hasta que pasadas unas semanas, empezó a notar dificultad para andar y hablar con normalidad.

Acudió al médico y en uno de los varios exhaustivos análisis que le realizaron le encontraron sustancias estupefacientes en su organismo. Desde ese momento, su vida cambió.

Pese a que ha pasado un largo de tiempo desde aquel fatídico día, Amy Thompson se ha visto obligada a utilizar una silla de ruedas para desplazarse, ya que la droga causó importantes daños cerebrales en su sistema nervioso. Sus movimientos son muy limitados y apenas puede enlazar varias palabras.

Sin embargo, y tras pasar por lo más duro- la escocesa llegó a estar en coma 15 días– la joven ha compartido un vídeo en Facebook en el que asegura que volverá a ser la misma chica de antes y en el que alerta de los riesgos de consumir drogas.

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