Compartir

1Durante casi todo del año es una tranquila e idílica localidad de la Isla de Mallorca con apenas 4.3

Durante casi todo del año es una tranquila e idílica localidad de la Isla de Mallorca con apenas 4.300 vecinos, pero durante los meses de junio, julio y agosto se transforma en el centro del desenfreno juvenil, principalmente de turistas británicos.Tanto Magaluf como -en menor medida- la playa de Palma, se están vinculando en estos últimos años, justa o injustamente, a turistas cada vez más conflictivos. Se repiten los casos de 'balconing', de prostitución a cambio de alcohol o diversiones con algún ingrediente más o menos salvaje y peligroso. La mala imagen que este destino turístico proyectó a raíz de un vídeo en el que se veía a una irlandesa de 18 años practicar una veintena de felaciones como parte de un reto para conseguir copas gratis no se borrará fácilmente. Sobre todo si, finalmente, se hace verdad la acusación de los vecino de cierta pasividad y complacencia de los propietarios de locales de copas, pubs y otros negocios de ocio nocturno íntimamente ligados al gamberrismo y la mala educación como sinónimo de diversión. Magaluf en estos momentos es sinónimo de música a todo volumen, gogó girls, boys, jóvenes desinhibidos, borracheras, peleas y consumo de drogas. ¿Qué se está haciendo? Policía local y servicios de emergencias no dan a bato y tienen que emplearse  a fondo. El consistorio de Calviá ha incrementado la presencia policial, ha mejorado la iluminación de la playa de Magaluf.  Y a tanto se ha llegado que contra lo que dicta el sentido común, Magaluf tuvo pronto programa propio en la televisión británica: 'The Magaluf Weekender'. Algo así como un turista de fin de semana. Un 'reality' que arrancó en 2013 en la privada ITV2 y que tiene como escenario principal el Lively Hotel en Calvià. Y ojo que consiguió casi un millón de espectadores por episodio.Pendientes del desmadre a la británica, estas son las salvajadas de la juerga veraniega de Magaluf: 1.- Pub Crowling (o excursión etílica de local en local): Consiste en una excursión etílica en la que los organizadores llevan de bar en bar a los veraneantes ávidos de aventuras salvajes, disfraces y otra parafernalia. La novedad que escandalizó el verano pasado a medio mundo consistía en una sorpresa final: una mujer realiza felaciones a un grupo de jóvenes. O sea, final feliz a lo grande.Ante la imposibilidad de erradicar las excursiones etílicas la administración local ha intentado regularlas y limitarlas a una salida diaria para un máximo de 20 personas. Además sólo podrán acogerlas los locales que cuenten con licencia. Se trata de medidas que intentan disuadir a sus organizadores dificultando la práctica de esta actividad para que desistan de ella al generar menos beneficios tras las restricciones. ¿Lo conseguirán?

Atrás