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1Arquitectura y polémica a veces van de la mano. Se invierten ingentes cantidades de dinero en conseg

Arquitectura y polémica a veces van de la mano. Se invierten ingentes cantidades de dinero en conseguir hitos que ofrezcan personalidad a una ciudad por muchos años y, al poco tiempo, vecinos y autoridades están locos por convertirlos en pasto de una demolición. Tanto dinero y esfuerzo invertido, para que al final todo resulte una fail auténtico. Eso sí, algunas veces, tanta fealdad o un error convierten a algunos edificios en un icono y a pesar del ruido y la furia inicial, muchos diseños en parte insustituible de  la cultura de muchas ciudades. Defectos constructivos, materiales defectuosos o incompatibles con las condiciones meteorológicas que envolverá a la estructura, problemas administrativos en el contrato o las licencias e, incluso, muertes de trabajadores en su construcción emborronan la carrera del mejor de los arquitectos.  Este último caso, por ejemplo es el del estadio de Zaha Hadid Al-Wakrah en Doha, Qatar, que forma parte de las infraestruicturas que se preparan para el Mundial de 2022. Pues bien, aunque es un diseño precioso, futurista y moderno, nunca ha sido ajeno a las noticias. Sobre todo por las muertes de trabajadores de la construcción en condiciones de trabajo más que cuestionables.1. La pirámide del Louvre (París):  En marzo de 1989 se abrió al público la pirámide del Louvre, construcción de vidrio y acero, obra del arquitecto chino-estadounidense Ieoh Ming Peih. El proyecto desató una de las polémicas arquitectónicas más virulentas de la historia. El promotor del proyecto, el presidente socialista François Mitterrand provocó la controversia por su deseo de instalar una obra tan vanguardista en el corazón del antiguo palacio real fundado por Carlos V el Sabio (1338-1380).  Muchos consideraban que la estructura estaba fuera de lugar y no concordaba con el estilo clásico del lugar (El Palacio Real, el Arco del Triunfo).La obra de Pei se insertaba en un plan que muchos calificaron de faraónico, que incluía emblemáticos edificios como el Arco de la Defensa, la Opera de la Bastilla, la Gran Biblioteca Mitterrand o la rehabilitación de la Estación de Orsay, hoy Museo dedicado al siglo XIX y los impresionisas. Pero sí, la protesta tenía su motivo principal el 'injerto' allí del sobrio poliedro transparente, que terminaría teniendo 21 metros de altura y 34 de anchura, sobre una superficie de 1.000 metros cuadrados.

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