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Desde el pasado viernes, el aeropuerto de El Prat tiene un nuevo inquilino. Se llama Buddy y es un cachorro estadounidense que viajó desde Nueva York a Barcelona, pero al que por determinadas deficiencias en su identificación no le permiten abandonar las instalaciones.

Al parecer, según publica 'La Vanguardia', Buddy tenía todos los papeles que se exigen para el traslado y acceso de animales a nuestro país. Sin embargo, un fallo en el microchip impide a los agentes de Aduanas verificar su identidad y dejarlo en manos de su dueña. Por eso, a través de la plataforma Change.org, distintos usuarios ya han iniciado una campaña de recogida de firmas.

Bajo el título 'Solucionen el caso del cachorro Buddy, atrapado en el aeropuerto desde el viernes', más de 75.000 personas ya ha mostrado su apoyo a la causa para conseguir el acceso del joven perro estadounidense. El objetivo es logar al menos 150.000 firmas y presentarlas ante las autoridades competentes.

Mientras tanto, desde la delegación del Gobierno insisten en que durante el tiempo que permanezca en el aeropuerto el animal estará en perfectas condiciones y que buscan soluciones para el caso de Buddy.