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En un deporte como el ciclismo en elq ue cada minuto cuenta una vida nadie puede permitirse perder teimpo. Al mismo tiempo, las etapas durante muchas veces varias horas en las que se quiera o no, todos tienen que atender sus necesidades fisiológicas. ¿Cómo lo hacen los ciclistas?

El pasado mes de marzo, en la última etapa de la Volta a Catalunya, el ciclista colombiano Rigoberto Urán subió a su perfil de Twitter una curiosa foto.

Es una muestra gráfica de lo que sucede cuando la necesidad se impone. Si los ciclsitas se encuentran en los primeros momentos de la carrera, aún se pueden permitir pararse en la cuneta sin quedarse descolgados. Entocnes orinan como lo hace cualquier hijo de vecino. No obstante, llegado cierto punto de la carrera esto es imposible si no se quiere perder el puesto en la competición: tienen que orinar en marcha.

Orinar en marcha es algo muy fácil de decir, pero muy difícil de hacer. Requiere un gran equilibrio y a menudo ralentizar el ritmo para evitar una aparatosa caída. Por eso se suele requerir la colaboración del equipo.

“Esto es trabajo en equipo, gracias pareceros. Hay me disculpan la miada tan larga...”, les dijo Urán a sus compis al colgar la foto.

Como se ve en esta imagen (y en otras similares que circulan por Internet) varios miembros del equipo se ponen en línea y apoyan con una mano a quien quiera orinar mientras éste se ladea.

Si alguna vez estás entre el público de una carrera y ves acercarse hacia a ti a un equipo ciclista en esta extraña formación, ya sabes… Mejor apártate.

Por cierto, que si les pillan se pueden llevar un buen rapapolvo: la Unión Ciclista Internacional (UCI) porhíbe explícitamente esta práctica en su reglamento por cosndierar, precisamente, que es una falta de respeto al público.