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Un grupo de creativos decidió que la solución para poner coto a los autos que estacionan sobre las rampas era invertir la fórmula, es decir, poner una rampa sobre los autos

De este modo, la autoescuela argentina Drivers decidió dar una buena lección con una original acción publicitaria de 'ambient marketing' que no daña, no insulta, ni expone a los conductores, pero que haría sentir vergüenza a cualquiera.

'The Ramp Lesson' fue ideada por la gente de la agencia VML y consistió en colocar enormes rampas alrededor de los autos estacionados en lugares no permitidos, para que un atleta paraolímpico contratado las saltara con su silla de ruedas. Al conductor se le deja pegado un código QR en un sticker en la ventana del auto, para que el interesado comprobase lo que acababa de ocurrir con su vehículo. ¿Les quedará así claro el mensaje a los malos conductores?