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Seguro que tú también te has planteado muchas veces cuál es el lado bueno del papel albal a la hora de envolver algún alimento e incluso has leído o escuchado ese rumor que afirma que uno de los dos resulta tóxico para el ser humano.

Según esta teoría, la cara de color mate desprende unas partículas de aluminio que resultan extremadamente nocivas y ponen en riesgo nuestra salud, por lo que el lado que podría entrar en contacto con los alimentos, el 'bueno', sería el del acabado pulido y brillante.

Siguiendo con este supuesto, el lado brillante sería así porque se hace un pulido del aluminio que crea una barrera y evita el contacto directo de este material con los alimentos. Además, se dice que este proceso es costoso y que por eso solamente se hace en una de las dos caras del papel albal.

Quizás ahora estés pensando en la cantidad de aluminio que habrás ingerido por culpa de esa maldita manía de poner la cara brillante, que tan bonita queda, hacia afuera. Pero que no cunda el pánico, puedes estar tranquilo, porque esta teoría contradice las fuentes confirmadas sobre los procesos de fabricación de este papel, según las cuales, que haya un lado mate y otro brillante es algo totalmente casual y espontáneo que se produce durante una de las fases de producción del producto final.

La fabricación del papel albal consiste en rebajar repetidamente un bloque grande de aluminio, por lo que comienza con la fundición de lingotes en un horno de gas natural. La temperatura de fusión es de 660 grados centígrados, una vez que se produce, se lleva el líquido a unos moldes a través de un canal móvil situado sobre ellas.

Es en esta etapa cuando se filtran las impurezas que podrían resultar tóxicas. Después se sacan los nuevos lingotes de aluminio de los moldes y comienza el fresado (corte de un material de forma mecanizada). Una vez reducido a láminas de cinco milímetros, éstas se envuelven sobre sí mismas y pasan a devanado y a la laminado en frío, momento en el que se reducirá todavía más su grosor.

En este último proceso, se realiza el prensado, en el que las hojas de aluminio pasan por dos rodillos: uno de acero pulido que hace que ese lado sea más brillante y otro, de presión que hace que esa cara sea mate.

Así que puedes estar tranquilo, ambos lados del papel albal son completamente seguros, por lo que puedes envolver tus alimentos de la forma que más te guste. Lo del lado bueno es tan solo una leyenda urbana.