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A Luke Reilly, un joven surfiesta neozelandés, la curiosidad casi le juega una mala pasada. Durante varios días escuchó a varios vecinos hablar de que varias orcas nadaban a escasos metros de la costa de Kuatonu (Nueva Zelanda). Por eso, cogió su tabla de paddle surf y se echó al agua. Sin embargo, en ningun caso esperaba vivir una experiencia como la que grabó su cámara.

Tal y como recoge el diario 'Telegraph', el joven se topó con varias orcas mientras surfeaba. De hecho, una de ellas salió a la superficie, llegó a tocar la tabla y se situó a su altura durante varios metros.

Luke Really reconoció que al ver a las orcas se puso realmente nervioso y que comenzó a gritarles como si se fuesen a asustar.