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La fiebre de los selfie ha despertado un afán innovador que parece no tener límites. Muchos fueron los que se echaron las manos a la cabeza cuando llegó al mercado el selfie stick (palo de selfie), pero la rueda de inventos en torno a esta popular moda no había hecho más que empezar. Ahora, tras impactarnos los zapatos autofoto, llega el brazo de maniquí para los solteros más románticos.

Sí, parece que a alguna mente despierta se le ha ocurrido que un brazo de maniquí puede servir también como palo de selfie y ha decidido inventar el 'selfie arm'. Se trata de una prótesis realizada con fibra de vidrio ligero e intenta hacerse un hueco entre las personas que posan solas por obligación y no por devoción.

Parece la solución 'perfecta' si quieres mandarle esa fotografía a su madre, tal vez para acabar con la terrible cantinela de 'te vas a quedar para vestir santos', pero asegurando que tan solo puede ver su mano porque es “un tanto timidillo”. Eso sí, a tenor por el prototipo, la tonalidad del brazo es uno de los puntos a mejorar. Eso, o tendrás que convencer a tu madre de que estás saliendo con un personaje de 'Walking Dead'.