Compartir

En las últimas horas se ha vivido una escena realmente increíble en el zoo de Tobu, a las afueras de Tokio (Japón).

Los protagonistas han sido tres cachorros de tigre blanco nacidos en enero de este año. Tras salir de sus habituales habitáculos, los pequeños tigres tenían ganas de explorar y de corretear al aire libre. Sin embargo, la curiosidad de uno de ellos le hizo terminar dentro de una piscina.

A pesar de que no tenía mucha profundidad, el animal no podía salir ya que aún es demasiado pequeño. Por fortuna, allí estaban sus dos hermanos para ayudarle a salir del agua, bajo la atenta mirada de su madre.