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La  expectación parece máxima pese a que múltiples estudios científicos cuestionan que fuera así. El caso es que el sudario se ha expuesto al público muy pocas veces. La última vez que se pudo ver fue en el año 2010, y solamente se exhibió durante dos semanas. Con todo, cerca de dos millones de peregrinos se desplazaron a Turín para apreciar la considerada mortaja sagrada y esta vez no serán muchos menos. Se ha habilitado un sitio web y un número de teléfono para solicitar fecha y hora.

Por primera vez se ha realizado un vídeo sobre el proceso de preparación del sudario para ser expuesto. En la filmación se puede ver una decena de técnicos vestidos como si fueran cirujanos, colocando la sábana en una especie de camilla enorme, sin tocarla en ningún momento con las manos. Asimismo se ha llevado a cabo una amplia campaña de difusión para lo que se considera un evento extraordinario: que la mortaja sagrada se pueda ver.

El sudario mide 4,36 metros de largo por 1,13 de ancho, y tiene sobreimpresa la imagen de un hombre con marcas físicas como si hubiera sido crucificado, que se considera que podría ser Jesucristo. La tela de lino y de color sepia fue descubierta a mediados del siglo XIV en la iglesia de Nuestra Señora en Lirey, en Francia. La familia real de Saboya, que reinó en Italia hasta 1946, regaló la sábana al Vaticano en 1983.

“Los peregrinos frente a la Sábana Santa no contemplarán un muerto sino la imagen de una persona que, a través del don de la vida, ha regalado a la Humanidad el amor más grande. Un amor con el que poder vencer el mal”, apostilló el arzobispo de Turín, Cesare Nosiglia.

A la cita no faltará el Papa. Durante su visita a Turín, Bergoglio celebrará una multitudinaria misa en la Piazza Vittorio, en la que se dispondrá un lugar reservado algunos jóvenes y enfermos, y comerá con un grupo de detenidos de la cárcel de menores “Ferrante Aporti”.

Múltiples estudios científicos cuestionan la autenticidad de la mortaja. En 1988, los laboratorios de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, la Universidad de Oxford y la de Arizona llevaron a cabo, de forma separada, una prueba de datación de la sábana por radiocarbono, utilizando pequeños fragmentos del sudario. Los tres equipos de investigación llegaron a la misma conclusión, que la Sábana Santa no sería tal, ya que dataría de la Edad Media, entre los años 1260 y 1390. Los resultados se publicaron en la revista científica Nature. El Vaticano no se ha pronunciado oficialmente sobre el Santo Sudario, pero el Papa Benedicto XVI lo fue a ver cuando se expuso en 2010 y Francisco también tiene previsto visitarlo el 21 y 22 de junio.