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Sarah Stage, una modelo estadounidense, fue muy criticada durante su embarazo por subir imágenes a su perfil en Instagram. Las fotografías, en las que posaba en ropa interior en un avanzado estado de gestación, revolucionaron las redes sociales porque pese a estar embarazada de más de ocho meses lucía unos increíbles abdominales. Tras la polémica, su pequeño ya ha llegado al mundo, pesa casi cuatro kilos y se encuentra en perfecto estado de salud.

Según ha confirmado la propia Sarah, su bebé se llama James Hunter, llegó al mundo el pasado martes, ha pesado exactamente 3,8 kilogramos y mide más de 55 centímetros. Al parecer, pese a la excelente figura que ha lucido su madre durante todo el proceso, el parto transcurrió sin dificultades.

De esta forma, se reafirma la visión de varios ginecólogos que aseguraban que el buen estado físico de Sarah Stage no perjudicaba en ningún caso al feto y que incluso podría ser bueno tanto para la madre como para su bebé a la hora de afrontar el parto.

Pese a las numerosas críticas recibidas, la modelo estadounidense ha continuado subiendo todo tipo de imágenes, tanto en lencería como con ajustados vestidos, en los que mostraba que ni la aproximación del parto hacía que perdiese sus marcados abdominales.