miércoles, 23 septiembre 2020 18:15

La cruel venganza de una chica a su novio al bromear con la muerte de su perro

Hay ciertas bromas que es mejor no hacer porque luego pasa lo que pasa. Eirk Meldik, un joven checo, no decidió hacer caso a este consejo y ni corto ni perezoso decidió gastarle una pesada broma a su novia: su perro había quedado atrapado en la lavadora y había muerto.

Dominika Petrinova, su pareja, no se tomó nada bien y decidió pensar una venganza de la que se acordara el resto de su vida. ¿En qué pensó? La joven decidió colocar pegamento en la silla de la habitación. Le engaño diciéndole que le iba a hacer un striptease debido a su reciente cumpleaños.

Más lejos de la realidad, su sorpresa llegó cuando se sentó y notó como el vello de su cuerpo tiraba hacia arriba en contra de su voluntad. Tal es la situación de dolor a la que se enfrentó, que sus ojos se llenaron de lágrimas. Para la próxima vez, ya sabes lo que tienes que hacer, majo.