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1Alguna vez, por no decir siempre, cuando éramos unos niños, pensábamos por qué teníamos que ir al co

Alguna vez, por no decir siempre, cuando éramos unos niños, pensábamos por qué teníamos que ir al colegio, nos parecía la mayor pérdida de tiempo y que además nos aburría infinitamente. No comprendíamos, por mucho que nos esforzáramos, esa necesidad de tener que madrugar todas las mañanas, o ese día que un profesor decidía no ir a clase, justo no te tocara en el horario. Motivo tras motivo, ir al colegio era una tortura. Y como todos hemos sido niños alguna vez y hemos tenido que ir al colegio, a continuación te presentamos las razones por las que odiabas ir a clase y con las que te sentirás totalmente identificado.Madrugar todos los díasEl despertador era nuestra propia madre, pero no importa, ese era el peor momento del día, una auténtica tortura de la que estábamos deseando librarnos. No importaba a la hora que te acostaras que siempre te ibas a despertar con sueño y con las mínimas ganas de ir a clase. Tus fuerzas estaban depositadas casi al completo en que llegara el fin de semana o las vacaciones cuanto antes para dormir hasta que el cuerpo te lo pidiera.

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