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Una pareja de ancianos vivieron uno de los momentos más felices de su vida hace poco. Se llaman Margaret y John y viven en Hackney, Londres. Hace años adoptaron en su hogar a un gato callejero precioso que le llamaron Amigo, ya que les hacía muchísima compañía a ambos. Pero un día desapareció y poco después un vecino les avisó de que había fallecido en un accidente de tráfico.

La noticia les cayó como un jarro de agua fría y la tristeza inundó todo el hogar después de dar por verdadero lo que su vecino les acababa de decir. “Todo el mundo conocía a Amigo. Es un hermoso gato de pelo largo y la gente siempre se detiene a mirarlo. El que resultó gravemente herido era su doble”, comentaba la anciana a London24.

Un mes después del supuesto accidente, cuando ya habían aceptado su marcha, un hombre encontró al gato de esta pareja y lo llevó a un refugio de animales pero, al ver que tenía microchip, contactó con sus dueños inmediatamente.

“La primera semana no podíamos creer que lo teníamos de vuelta. Había perdido mucho peso pero ha tenido una muy buena recuperación”, contaba esperanzaba su dueña ya con el animal en casa.