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'Y el Oscar a la mejor interpretación es para…Máximo Banguera, portero del Barcelona de Guayaquil'. Ninguno de los mejores actores de Hollywood puede competir con el nivel interpretativo que mostró el guardameta en durante encuentro que midió a su equipo frente al Atlético Nacional. Tras una falta que provocaba su expulsión, Banguera optó por hacerse el muerto.

Como si le hubiesen disparado desde la grada o el golpe le hubiese provocado una fuerte conmoción, el portero se queda completamente inmóvil sobre el terreno de juego durante varios minutos. El árbitro, incrédulo por lo que estaba contemplando, pidió la entrada de las asistencias médicas.

Pese a su sensacional actuación -a la par que bochornosa-, la policía no es tonta y el portero no evitó la expulsión.