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Beber una cerveza bien fría es un gran placer para muchas personas. Sin embargo, en determinadas ocasiones hay que esperar minutos y horas a que el botellín o la lata de cerveza adquiera su temperatura ideal. En este vídeo se muestra cómo congelar una cerveza en unos 20 minutos.

Lo primero que tendrás que hacer es introducir tu cerveza en el congelador durante 20 minutos. Sabemos que ese tiempo no es suficiente para que la cerveza se congele. Pero, gracias a la 'ley de los gases', el impaciente consumir podrá disfrutar de su bebida al instante.

Resulta que durante el embotellamiento de la cerveza se disuelve dióxido de carbono a gran presión en el líquido, y con el alcohol, el conjunto disminuye el punto de congelación. Una vez que la bebida está fría tienes que darle un simple golpe seco lo que provocará que se libere el gas y ello hará que la bebida alcance el punto de congelación a una velocidad superior a la normal.