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Anteriores análisis con animales han demostrado que ciertos alimentos con carbohidratos añadidos y grasas refinadas, como la harina blanca y el azúcar, son capaces de desencadenar conductas similares a la adicción. Ahora los expertos estadounidenses han sido capaces de mostrar cómo algunos productos altamente procesados hacen que el cerebro humano sienta placer.

El estudio abre una nueva frontera para dietas personalizadas para la obesidad y el sobrepeso. “Podemos cambiar la forma en que nos acercamos al tratamiento de la obesidad”, dice Nicole Avena, investigadora del Mount Sinai School of Medicine de Nueva York y coautora del estudio. El concepto de adicción a la comida es polémico entre los especialistas en la materia, pero se demuestra fácilmente que los alimentos procesados, grasos y azucarados como la pizza, el chocolate, las patatas fritas y las galletas son perjudiciales para la salud, ya que a menudo tienen un consumo excesivo. Científicos del Instituto de Investigación Scripps de Florida demostraron con un experimento con ratones que la comida 'basura' es entendida por el cuerpo como un medicamento real.

En el laboratorio se demostró que los alimentos a la que se ha añadido sales, azúcares y grasas actúan sobre los receptores de dopamina, lo mismo que sucede cuando se toman medicamentos. De esta manera se llega a la adicción.