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1Los community manager se enfrentan día tras día a miles de situaciones que les ponen en un continuo

Los community manager se enfrentan día tras día a miles de situaciones que les ponen en un continuo aprieto: una foto que no va en la noticia que debería ir, una tuit con la cuenta personal que finalmente se les ha escapado y la han publicado con la de la empresa para la que trabajan (si trabajas en esto sabes de lo que hablamos) y otros muchas luchas que acaben cerca de querer tirarse por la ventana.Sin embargo, eso no es suficiente. Ser community manager incluye que tengas que pelearte en el foso con los más espabilados de Twitter y que te están dispuestos a dejar en ridículo a tu empresa y luego a tí, porque la bronca que te llevas después de 'liarla parda' no te la quita absolutamente nadie. Está muy de moda lo de trollear en las redes sociales. Es una forma de entretenimiento que muchos tienen como pasatiempo. ¿Por qué? Pues porque nadie te va a decir nada y encima te vas a convertir en el héroe de Internet… ¡y sino que se lo digan a Norcoreano!Sea como fuere, hoy nos vamos a detener en esos 'trolleos' épicos que hicieron partirse a muchos en Twitter y que la verdad (las cosas como son) son grandiosos. Eso sí, alguna venganza hay por ahí… ¡Los community manager piden justicia y se la toman por su parte! Sí, sí… mirad en las últimas páginas…Los san jacobos más duros del mundoRegla número 1 de todo community manager: no te puedes fiar ni de tu propia sombra. ¿Qué pasa si lo haces? Qué puedes hacer el ridículo pero bien. Y sino que se lo digan al pobre responsable de la cuenta de Twitter de Mercadona. Muy responsable, haciendo su trabajo pero un chaval se la 'coló' por la escuadra. De forma muy sutil, el usuario le explicaba que los san jacobos que había comprado allí estaban en mal estado porque estaban durísimos. ¿Qué hace alguien profesional? Pide parte de ello y detalles del producto. Sin embargo, el troll en cuestión le replica con un “nada, no os preocupéis. Culpa mía. Acabo de leer que había que cocinarlos”. ¡Casi nada! Como diría el bueno de Sheldon Cooper… ¡ZAS en toda la boca!

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