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¿Lluvia de albóndigas? No, mejor lluvia de billetes. Como si se tratase de la película de animación pero en la realidad y con dirhams en lugar de carne picada, los habitantes de Dubía recibieron una grata sorpresa desde el cielo. Ni la mejor de las apariciones hubiese desatado mayor locura que los 700.000 euros que descendieron desde el cielo.

Atónitos y sorprendidos por tan inesperada 'lluvia', muchos conductores no soportaron la tentación y se bajaron de sus coches para llenarse los bolsillos.