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Se trataba de un simple 'gato' de plástico, pero causó auténtico pánico a un perro que paseaba tranquilamente con su dueño. Sin necesidad de asaltarle, el perro saltó al observar que gran gato que le esperaba a la vuelta de la esquina.

Su susto le hace caerse de la acera, mientras su dueño le intenta levantar. Después comprueba que tan solo mueve la cabeza y que, a pesar de ser 'gigante', no corre el más mínimo peligro.