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Jackie y Jim eran una de las muchas parejas comprometidas e ilusionadas con los planes de boda. Hace menos de un año, el joven británico le había pedido matrimonio a Jackie y ella había dicho 'sí, quiero'. Sin embargo, sus planes se vieron truncados por una dura noticia.

La mujer sufría un cáncer terminal que le fue diagnosticado tan solo unas semanas después de comenzar con sus preparativos de boda. Pese a ser operado de urgencia, los facultativos le informaron que la enfermedad ya se encontraba en una fase muy avanzada y que no podían hacer nada.

Pero Jackie y Jim no se vinieron abajo y decidieron luchar y la joven se ha sometido a distintos tratamientos, muy caros y que habían agotado los ahorros previstos para la boda.

Sus familiares han sido los que han hecho capaz el sueño de esta pareja, casarse antes de que llegase el triste final, aunque el dinero era lo de menos. Jackie y Jim cambiaron el tradicional banquete por una comida en un 'fast food'. “Comimos en un McDonalds y nos pudimos abrazar, eso lo hace simplemente perfecto“, comentó la pareja británica al diario The Mirror.