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Aiden, un niño de tres años, vivió este martes una historia que no olvidará en el resto de su vida. Como cada mañana, el pequeño acudió con su madre para llevar a su hermano mayor al colegio, pero lo que solía ser un aburrido y tranquilo camino en coche se transformó en un robo con secuestro que consiguió abortar el propio niño.

Elizabeth, una joven estadounidense y madre de dos niños, se llevó el mayor susto de su vida al ver comprobar que su vehículo, con su hijo menor en el interior, había desaparecido. Mientras ella entraba en el colegio, un hombre aprovechó que el coche tenía el contacto puesto para perpetrar el robo 'fácil', sin percatarse que el pequeño Aiden estaba en su interior.

Una desagradable situación en la que el niño respondió como un auténtico superhéroe. Cuando lo más lógico era romper a llorar presa del pánico, Aiden se armó de valor y decidió contestar a las llamadas que los agentes de policía, tras el aviso de su madre, estaban realizando al móvil que se encontraba en el coche.

La estampa debió asustar al ladrón y decidió abandonar el coche a unos 45 minutos del colegio para huír del lugar. El pequeño Aiden, para facilitar su localización, tocó el claxon del vehículo hasta que apareció una patrulla policial.

La policía de Ogden, en el estado de Utah, ha querido agradecer la valentía del pequeño a través de su perfil en Twitter.