Compartir

Al parecer, ser francés no es sinónimo de felicidad. Así lo demuestra un estudio que ha llevado a cabo un grupo de investigadores de la Universidad británica de Warwick, quienes han demostrado que es posible ser feliz dependiendo del país en el que se nace. Los expertos han establecido que la región en la que se vive determina el gen de la felicidad, la serotonina.

El estudio, 'La felicidad: la vuelta al mundo', ha analizado el estado de ánimo de los habitantes de diferentes países y los factores que influyen en él, como el aire y la calidad de vida. Este gen que determina la hormona de la felicidad no se encuentra con los mismos niveles en todos los cuerpos de los habitantes del mundo.

Analizados 131 países, Francia sería la región en la que sus habitantes tienen el gen regulador de la serotonina menos extenso, seguidos muy de cerca de Gran Bretaña y Estados Unidos. Los que viven en estos tres países tienen una predisposición genética a tener peor carácter y humor.

Por el contrario, los más felices serían Dinamarca y Holanda. A su vez, los expertos han determinado que aquellos descendientes de los habitantes de los dos países citados y que han viajado fuera de sus fronteras tienen también tendrían el gen más desarrollado debido a la herencia.

También se señala que otros factores como la educación, la economía o la salud son determinantes en el buen humor del ser humano. El estudio será presentado el próximo mes y sabremos en qué lugar nos situamos los españoles.