Compartir

Cría o no, la sorpresa y el susto se lo llevaron en esta tienda de la población de Ashland, en Oregón (EE.UU). Cuentan que el animal se perdió tras separarse de su madre. Los ciudadanos de esta ciudad rodeada por frondosos bosques -en los que también habrá jabalíes, ojo-  se han encontrado con un residente inesperado. Un cachorro de oso negro se paseó tranquilamente  por los pasillos de una tienda de la ciudad. Puede ser que el olor de la chocolatinas, el pan o la fruta atrajese su atención. Pero el caso es que allí que se plantó.

Ante tan inesperada visita, los clientes, admirados y nerviosos, no dudaron en inmortalizar el momento con sus teléfonos móviles. El cachorro, que se estima que solo tiene un mes, al parecer se había separado de su madre y acabó en el establecimiento, según informa el diario The Independent.

¿Cómo se solucionó el asunto? Al parecer, la policía fue capaz de recoger al oso en una cesta de la compra y luego fue trasladado a un refugio en Oregón.