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Hay formas y formas de estimular el empleo y de integrar a las personas sin hogar en la sociedad. Pero ninguna será tan extraña como la que ha anunciado esta misma mañana la localidad alemana de Essen, que ha desatado la polémica en las grandes ciudades de Alemania y que ha llegado a los propios oídos de la canciller Ángela Merkel. 

Según informa el diario 'The Local' esta ciudad ha aprobado un proyecto que tiene como principal objetivo contratar a vagabundos, drogadictos y alcohólicos para que ejerzan de barrenderos a cambio de cerveza, tabaco, comida e incluso una pequeña remuneración económica. 

De momento, son sólo 6 los que podrán formar de 'la nueva brigada de limpieza' de Essen y que tendrán que recoger la basura en la zona de la estación central de la ciudad. En total, les entregarán 1,25 euros por cada hora trabajada, tres botellas de cerveza, comida caliente e incluso tabaco para que aquellos que fumen no les falte de nada.

Las autoridades de esta ciudad alemana ya han anunciado que el objetivo de este proyecto es “reducir las dificultades de aquellas personas que no son capaces de abandonar el alcohol y ayudarles para que vuelvan a una vida normal”.

Algo que los más críticos no pueden entender. ¿Cómo va a reinsertarse alguien en la sociedad si se les incentiva con alcohol y tabaco? Por ello, insisten en que el proyecto no hace otra cosa que deshumanizar a aquellos que consigan ser contratados y exigen que se consiga una participación privada para pagar esa parte del suelo especial- la de la cerveza y los cigarrillos- y que no sea con el dinero de los contribuyentes.