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La historia de Lorie Ann Hill es la de una profesora que había conseguido un buen contrato de trabajo en un buen colegio, el Wagoner High School de Phoenix. Hasta ahí todo normal, si no fuera porque en su primer día la lió parda y no tuvo un segundo. De la emoción que sentía la mujer se emborrachó el día de antes y claro, al ir a trabajar no se la había pasado.

Hill apareció en su primera clase en el nuevo colegio con la cara quemada del sol, sin pantalones y muy, muy borracha. Por suerte para ella, alguien la detuvo antes de que apareciera así frente a sus alumnos. En la sala de profesores le pusieron unos pantalones y esperaron hasta que se le pasara la euforia del alcohol.

La profesora novata confesó que había bebido vodka antes de entrar en el nuevo trabajo y el director decidió cerrar unos días para que los alumnos se olvidaran del suceso y apaciguar la polémica. No sabemos si Hill volvió pero si fue así seguro que su entrada no fue igual de triunfal.