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El futbolista del Arsenal, Aaron Ramsey, ha aumentado su leyenda negra al marcar al Manchester City el segundo gol de su equipo en la Community Shield. El jugador Gunner tiene detrás el 'San Benito' de que cada vez que marcar un gol, un famoso fallece. Esta vez le ha tocado al actor de 63 años Robin Williams.

No es la primera vez que esto ocurre. El futbolista galés no ha sido un jugador de mucho gol, pero cada vez que metía la pelota en la portería rival, una persona conocida fallecía. Esta leyenda comenzó con la muerte de Osama Bin Laden. Un día antes, el futbolista del Arsenal, marcaba un gol frente al Manchester United.

La 'suerte' de este jugador no quedó ahí y meses más tarde vio puerta frente al Tottenham, el 2 de octubre de ese año. Días después el cofundador de Apple, Steve Jobs, fallecía a causa de un cáncer de páncreas. Dos semanas después Ramsey anotó un gol en Champions contra el Marsella. Su nueva víctima fue Muamar Gadafi, dictador libio.

El jugador Gunner ya llevaba tres muertes a sus espaldas y su leyenda empezaba a asomar como el hombre del 'gol muerte'. En febrero del año 2012 anotó otro gol y otra vez predijo la muerte de un famoso, en este caso la cantante Whitney Houston.

Sus goles también predijeron la muerte de Paul Walker, el cantante español Manolo Galván y ahora la del actor de Hollywood Robin Williams. Con este 'estigma', el jugador galés se ha ganado el nombre de 'el asesino del gol' y desde entonces cada vez que marca un tanto, las redes tiemblan con sus chistes sobre que va a morir otro famoso. Una profecía que esta vez se ha vuelto a cumplir.