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El número de horas de sol, la oferta de ocio o el buen carácter de los ciudadanos son los factores fundamentales para que los turistas nacionales o internacionales perciban la alegría o tristeza de una provincia española. Un estudio de Niumba ha situado a Soria como la ciudad más triste de nuestro país, en contraposición de Barcelona, que es la más alegre.

Otras ciudades como Palencia, Teruel, Albacete, Melilla, Badajoz, Zamora, Ceuta, Ávila y Guadalajara siguen a Soria en el ránking de las más tristes por tener mal tiempo y por la frialdad de sus habitantes. También algunos españoles han apuntado a los pocos monumentos y zonas de ocio o la falta de buena gastronomía como razones para calificar una ciudad como triste.

Por el contrario, Barcelona y Madrid, seguidas de Cádiz y Málaga, son las más alegres de España por contar con una amplia población joven y por tener vida y bullicio en sus calles. Sus monumentos de interés, el comercio y las ofertas de actividades al aire libre son especialmente valorados por los turistas.

La vida nocturna en España ha pasado a ser un factor de los menos importantes para acudir a una ciudad u otra, cayendo a un bajo puesto comparado con la preferencia que antes tenían los turistas a la hora de elegir un destino y otro. Ahora ya no se mira la fiesta.